Solo fluir......
Dejar que lo que suceda, ocurra. Que lo que ocurra, suceda. Que el corazón guíe, y los pasos sigan sus huellas. Mirar al frente, y no predeterminar el futuro. Dejarse llevar por las cosas simples de la vida, no perder el tiempo en lo inerte. Sentir los latidos del corazón y a ratos volar. Soñar, y luchar porque la vida sea la utopía de los sueños encarnados.


"La magia va, viene, vuela. ...

Nace en los ojos, en la mirada,

en el alma, en el corazón.

Se feliz con la magia del Camino,

vuela libre con ella,

y que nada ate tu corazón.

Quiere a los que caminan contigo

y se feliz con ellos.

No llores por los que van más adelante o más atrás.

Vive el presente en el que la magia nos une a todos"



“Cada uno está hilando y tejiendo un mundo mágico en torno de sí mismo... Y cuando se comprende esto, las cosas comienzan a cambiar. Entonces puedes modificarlo, mejorar y transformar tu mundo.."

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lunes, 8 de febrero de 2010

EL ARCA DE LA ALIANZA

La Biblia es un maravilloso conjunto de libros que nos cuentan la historia de una parte de la humanidad en un lugar determinado de nuestro planeta.
No es cuestión de ser creyentes o no ser creyentes, sino solo abrir la mente a sus milenarios escritos para intentar descubrir la forma de aclarar los muchos misterios que encierran.
Así, según se desprende de la historia que nos cuenta La Biblia; y quizás, de entre los muchos relatos que atesora, la historia del Arca de la Alianza sea uno de los más curiosos:
Bajo el mandato de Moisés, el Arca de la Alianza viajó con los hebreos desde el desierto del Sinai a Horma. Cuando Moisés muere, y ya bajo la dirección de Josué, pasó el Jordán y entro en Palestina. En tiempos de Samuel el Arca fue capturada por los filisteos y llevada a Ashod, a Gath y después a Ekron.Tras provocar muertes y enfermedades, es devuelta a los israelitas y luego David, rey de Israel, la lleva finalmente a Jerusalén. Salomón, hijo de David, acometió la construcción de un templo ideado como el último lugar de reposo para muchos tesoros y objetos sagrados como el Candelabro de los Sietes Brazos, la Mesa o espejo de Salomón. Sin embargo, el elemento más importante del tesoro del Templo será El Arca de la Alianza.
Pero, ¿Qué es el Arca? y ¿Por que es tan importante para los israelitas? La Biblia nos dice que se trataba de una caja o arca que contenía las dos tablas (los Mandamientos o "Las Tablas De La Ley") que, fueron escritas por Dios mismo y entregadas a Moisés en el Monte Sinaí, la vara florida de Aarón y un vaso de maná. Era un cofre hecho de madera de acacia negra, revestido por dentro y por fuera con láminas de oro puro. Medía 2,5 codos de longitud y 1,5 de ancho y alto, o sea 1,31 m de largo por 0,78 m de alto y ancho. Una guirnalda de oro la rodeaba en su parte superior. A ambos lados llevaba fijos cuatro anillos de oro, a través de los cuales se insertaban dos pértigas de acacia recubiertas también de oro. Sobre la tapa del cofre o propiciatorio descansaban dos querubines, igualmente dorados.Los querubines eran dos figuras aladas que bien podrían ser, según ciertas teorías, figuras humanas con la cabeza cubierta, pero con brazos alados o bien, según otra doctrina, tendrían apariencia zoomórfica, tal vez parecida a las figuras descritas en la Biblia tras la visión de Ezequiel, o bien como los toros alados asirios de Nínive o Kirubi. Los querubines del Arca extendían las alas con tendencia a tocarse las puntas, de modo que el espacio que quedaba entre las figuras y el propiciatorio formaba un triángulo sagrado. Ese espacio abierto se llamaba oráculo, y era mediante el cual se comunicaba Yaveh. Su utilidad fue variada, pues esta no sólo estaba destinada a contener elementos sagrados, sino que además tenía fama de ser un arma capaz de proteger al pueblo elegido, siendo brazo ejecutor de los castigos de Yaveh. Los significados del Arca iban más allá de lo simbólico: tener el Arca era tener a Dios. El arcaico y arcano cofre era una manifestación física de la presencia de Yaveh y fue un medio eficaz para mantener a los judíos lejos de la idolatría. Se recurría a su auxilio en tiempos de guerra. Era tan sagrada que el sólo tocarla provacaba la muerte repentina. Poseer las Tablas de la ley significa tener posibilidades de acceso al conocimiento de la ley que rige los mundos.
La construcción del Templo de Salomón ocupó a los hebreos entre siete y trece años y la avanzada ingeniería desplegada recuerda a la tecnología empleada en la Gran Pirámide de Gizeh. En la ornamentación del gran monumento se calculan que fueron empleadas 86 toneladas de oro, 126 toneladas de plata, multitud de piedras preciosas, las mejores maderas y los materiales más suntuosos.
Luego de casi 600 años de historia dentro del antiguo pueblo hebreo, aquel icono representativo de la presencia de Dios mismo desapareció de las líneas bíblicas, probablemente desde que Nabucodonosor, rey de Babilonia, invadió Jerusalén, destruyendo el templo y saqueando todos los objetos valiosos del mismo. Se presume que el Arca prevenidamente fue llevada y colocada en un lugar seguro y secreto antes de la invasión y posterior deportación de todos los judíos.
Reconstruido, el Templo, con autorización de Ciro II y engrandecido durante el reinado de Herodes, el segundo Templo, inferior en tamaño al primero, es arrasado nuevamente por el emperador romano Tito, quién ordena dejar como muestra del poderío de Roma solo un muro en pie, el que en la actualidad conocemos como Muro de las Lamentaciones. muy cerca, en lo que en otro tiempo fue la explanada del Templo, se alza hoy en día dos mezquitas. Una es la mezquita blanca de Al-aqsa y la otra es la mezquita de Omar, de cúpula dorada, que la tradición hebrea relaciona con el lugar donde Abraham fue a cumplir con el mandato divino de sacrificar a su hijo Isaac. Es donde se sospecha que estaba la ubicación del sancta sanctorum del antiguo Templo, la sala donde se guarda el Arca.
Sobre el año 1118, tras la toma de jerusalén por los cruzados, 9 nobles caballeros comandados por Hugo de Payns y por Godofredo de Saint-Omer, se dirigen al nuevo monarca de la Santa Ciudad, Balduino II, con el pretexto de organizar una orden militar para la defensa de los santos lugares y de los peregrinos. El rey cristiano accedió a la petición y les concedió como residencia un ala de su palacio, situado en la antigua mezquita del Al-aqsa, la nueva milicia fue denominada "Pobres caballeros de Cristo y del Templo del Rey Salomón". Habían nacido LOS TEMPLARIOS.
La leyenda o la historia dice que fue el jefe espiritual de los caballeros Templarios, Bernardo de Claraval, quien ordenó a sus fieles servidores que se dirigieran a los establos del templo del rey Salomón en Jerusalén y que derribaran las paredes que desde hacía siglos sellaban sus entradas. Dentro, se encontraron con el legendario Arca que contenía las Tablas que habían pertenecido a Moisés. Para la iglesia católica, en ellas sólo se encontraban impresos los mandamientos, por lo que su valor era puramente histórico, pero para algunos iniciados como San Bernardo, tenían un alto valor mágico y esotérico ya que en la grafía de sus palabras se encontraba la clave lexarítmica que permitía conocer los números que resumían las proporciones que regían el Universo.
San Bernardo sabía muy bien lo que hacía. En 1128 ya había interpretado la sagrada "geometría" que sustentaba el Templo de Salomón y conocía perfectamente tanto las relaciones existentes entre cifras y letras como el simbolismo de las formas, los colores y el sonido. Además del Arca, en el interior del recinto encontraron un fabuloso tesoro que de la noche a la mañana los transformó en dueños de una inmensa fortuna con la que poder materializar sus utópicas ideas de implantar el reino de Dios en la Tierra. Tales hallazgos, dieron la suficiente autoridad política y moral a Hugo de Payns, jefe de aquellos nueve caballeros, para trasladarse a Roma y allí pedir al pontífice Honorio II que convocase un concilio con el que conseguir el reconocimiento oficial para la nueva Orden.
La devoción que tenían los caballeros de la Orden por la Virgen y por la arquitectura, hizo que numerosas construcciones dedicadas a Nuestra Señora fueran apareciendo a lo largo y ancho del continente. Dueños de una enorme riqueza amasada gracias a las donaciones de monarcas, nobles y señores feudales, pudieron aquellos caballeros sufragar sin ningún problema los enormes gastos que las catedrales generaban, organizando además las primeras cofradías de constructores o hermanos maçons.
Casi todos los especialistas, están de acuerdo en que fueron los cristianos de oriente, los judíos y sobre todo los sufíes musulmanes, quienes dieron a los templarios las pautas necesarias para elevar sus monumentos. La orientación fue una de estas pautas. Del mismo modo que la esfinge de Gizeh se sitúa al este de las pirámides, también los campanarios de las iglesias templarias suelen encontrarse en esta dirección. Por otra parte, el principal modelo a seguir en las plantas de las construcciones fue la octogonal que procedía originalmente del templo de Salomón. Aunque este tipo de planta se alternó con la rectangular, fue el octágono, transformado en un círculo perfecto en el interior, el símbolo esotérico más importante de sus construcciones. Este círculo, uno de los esquemas más ancestrales del Cosmos, constituía un espacio idóneo para realizar operaciones mágicas y rito iniciáticos. Otras de las influencias presentes en su esoterismo provienen de la gnosis. En efecto, los templarios compartieron con los gnósticos la idea de que los templos eran símbolos del misticismo universal. Ningún edificio se realizaba al azar. Todos ellos se encuentran emplazados en lugares en los que las energías telúricas del subsuelo generan un circulo invisible que envuelve al sujeto que penetra en el interior. En el fondo, esta energía es esencialmente la misma que la emanada del Arca de la Alianza ya que como afirma Laurence Hardner éste "se revelaba como un poderoso condensador eléctrico construido en maderas resinosas y forrado interior y exteriormente por una doble cobertura de oro que generaba un voltaje suficiente para matar a una persona. También el Arca era un amplificador de sonido con sus dos querubines magnéticos flanqueando el trono de la misericordia en el que Moisés se sentaba para comunicarse con Dios".
Como puede verse, el Arca y los Templarios constituyen un gran enigma.Puede que todo sean simples fantasias, pero no podemos dejar de preguntarnos. ¿Encontraron los templarios el Arca de la Alianza?¿A qué oculto conocimiento tuvieron acceso los Templarios?¿Hasta donde abarca su saber?Si existe en la actualidad ¿Donde esta escondida? y ¿Porque? Puede que algún día lo sepamos, mientras tanto, debemos contentarnos con lo que nos cuentan las muchas leyendas que existen.

miércoles, 5 de agosto de 2009

EL LIBRO DEL ZOHAR



El Libro del Zohar, es la obra más importante entre todos los libros de la Cabalá, y la más recóndita y misteriosa de todas. Y aunque haya quienes piensen que aún no ha llegado el tiempo de revelarlo, hoy día estamos descubriendo que este libro, escrito hace 1.800 años, fue de hecho, destinado para nuestra generación. Baal HaSulam (Rabí Yehuda Ashlag) abre nuestros ojos y corazones a esta obra fascinante..
“La profundidad de la sabiduría existente en el sagrado Libro del Zohar está cerrada y encerrada bajo mil llaves”

Rabi Yehuda Ashlag (Baal HaSulam) “Prefacio a El Libro del Zohar”
Desde la alborada de la humanidad han surgido en cada generación, personas especiales, cabalistas, que lograron ascender los escalones espirituales, y llegaron a la máxima conexión con la Fuerza Superior, el Creador. Por consiguiente, alcanzaron la comprensión de que la realidad en su totalidad, desde los más altos Mundos Espirituales y hasta nuestro mundo, se basa en el amor y el otorgamiento.Sintieron que no hay nada en el mundo aparte de esta fuerza, y que todo lo que sucede en la realidad ocurre con el solo objetivo de traer a toda la humanidad a vivir en esta sensación.Los cabalistas encontraron respuestas a las interrogantes que tuvieron a lo largo de sus vidas: ¿para qué vivimos?, ¿cómo está hecho el mundo? y ¿cómo podemos influenciar nuestro destino?Sus logros fueron documentados en las obras famosas de la Cabalá: El Ángel Raziel, El Libro de la Creación, El Árbol de la Vida y otros. Entre estos, se destaca la obra más profunda y trascendental de la sabiduría de la Cabalá: el Libro del Zohar, que fue escrito por el gran cabalista Rabí Shimon Bar-Yochai, el Rashbi.
El Zohar habla sobre el sistema de Gobierno Superior que está oculto de nosotros: de qué mundos espirituales y fuerzas poderosas consta este gran sistema, cómo influye al mundo el involucrarse en esta sabiduría, de qué forma se descuelgan y descienden todos los acontecimientos desde el Mundo Superior hacia el nuestro, y qué tipo de formas y vestiduras adoptan. Lo que más distingue este libro de los demás, es el hecho que no fue escrito para su generación, sino que fue destinado desde un principio para la generación que existiese 2.000 años después: la nuestra.
El siglo XX trajo consigo los más grandes avances de desarrollo humano. Estos cambios dieron nacimiento, más que nunca, a la necesidad de elevarse espiritualmente, y abrieron el paso para la nueva etapa, la cual fue indicada por los más grandes cabalistas en todas las generaciones. Es posible que nos parezca que nada ha cambiado, y que quizá no sea aún el tiempo adecuado para involucrarse en ella, pero los grandes cabalistas dicen lo contrario.
Nos enseñan que en nuestros tiempos, no sólo es posible y permitido, sino que es incluso nuestro deber.
En el Libro del Zohar está escrito (Vayera, pág. 117) que la sabiduría empezará a propagarse entre las masas desde el año 1840. El Gaón (Genio) de Vilna escribió en su libro Kol HaTor (siglo XVIII), que el proceso comenzaría en 1990. Es más, escribió que “La redención depende principalmente del estudio de la Cabalá” (“Even Shlomo”, 11:3).
También el Rav Kuk, un gran cabalista y primer Gran Rabino de Israel, explicó que “las más grandes interrogantes espirituales que solían esclarecerse sólo por los grandiosos y exquisitos, deben ser resueltas, hoy día, en grados distintos, para toda la nación” (“Eder HaYakar ve Ikvei HaTzon”, pág. 144).

El Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), el más grande cabalista de nuestra generación, fue el que interpretó las palabras de todos sus antecesores y las hizo realidad. Él vio que ha llegado la hora de permitirle a quienquiera, estudiar y entender el Libro del Zohar, a fin de que toda la humanidad pueda también elevarse, y alcanzar el Mundo Espiritual por sí misma. Con este propósito, tomó la decisión de dedicar su vida entera a la creación de una interpretación general, explícita, precisa y metódica de esta obra. Baal HaSulam aspiraba a remover toda ocultacion y cerraduras de este libro para adaptarlo a todas las almas de nuestra generación. En la introducción que preparó para el Libro del Zohar, explica por qué lo hizo: “y nombré este comentario, HaSulam (La Escalera), para indicar que mi misión en esta interpretación es como el de cualquier escalera, en donde si existe una cumbre llena de todo lo mejor, no te falte nada más que una escalera para subirla y alcanzar lo mejor del mundo” (ítem 58).
La Interpretación de la Escalera que creó, fue destinada a permitirle a cualquier persona llegar al escalón espiritual que le permita profundizar en el Libro del Zohar y sentirlo en su corazón. Baal HaSulam vio la gran importancia de acercar el Libro del Zohar a todos nosotros, por lo que además del Sulam (escalera), el docto comentario que creó, elaboró una profunda, comprehensiva y accesible introducción, en la que nos lleva de la mano en el trayecto del maravilloso desarrollo espiriritual.
“Nuestra generación está, de hecho, a las puertas de la redención, si sólo supiéramos cómo diseminar la sabiduría de lo oculto entre las masas”
(Rabí Yehuda Ashlag, Shofaró shel Mashiaj).
El Zohar “habla” en imágenes y parábolas. Aquellos que lo interpretan conocen lo que están leyendo, y qué es lo que el texto quiere decirles. Cualquier persona que logre el mismo nivel, también comprenderá lo que está escrito allí.
Está diseñado de tal manera que sólo aquellos que han alcanzado cierto nivel espiritual descubren lo que hay en él. Antes de eso, uno puede leer y beneficiarse de la fuerza espiritual del libro, pero es extremadamente difícil conectarse con lo que está escrito en El Zohar. Solamente aquellos en altos niveles espirituales pueden en verdad acercarse a su significado. La persona misma tiene que estar afianzada completamente en cada uno de los grados los 125 niveles espirituales, y entonces, El Zohar brillará, tal como su nombre lo indica: “Sefer ha Zohar“ (“El Libro del Esplendor“).

Por otro lado, las generaciones son cada vez más dignas de descubrir los secretos que guarda el libro. Lo que fue escrito y oculto por Rabí Shimon Bar Yochai, fue descubierto más tarde por la generación de Rabí Moshé de León y luego por la del Arí.Estos escritos también fueron guardados y redescubiertos a su debido tiempo. Los cabalistas saben que la revelación de El Zohar requiere de dos condiciones: el momento adecuado y la madurez del alma. Y hoy día, somos testigos de un suceso único, caracterizado por el surgimiento de una nueva era en el estudio de la Cabalá. En todos sus libros enfatiza Baal HaSulam, inequívocamente, que la clave de una vida plena y feliz para toda la humanidad radica en hallar el equilibrio apropiado entre la interioridad y la exterioridad.Por lo que nos llama a todos nosotros a enfatizar la interioridad en nuestras vidas, es decir, la Sabiduría de la Cabalá. Baal HaSulam no se satisfizo con esto solamente, sino que exigía cuando quiera fuera posible “crear libros para acelerar la propagación de la sabiduría en la vastedad de la nación”.Lo hizo porque sabía, de hecho, que sólo la Sabiduría de la Cabalá podría elevar a toda la humanidad por la Escalera Espiritual hacia el nivel eterno de la existencia.

Descarga el libro:

domingo, 28 de junio de 2009

EL ARBOL DE LA VIDA


Aplicar las Fuerzas Divinas simbolizadas en el árbol de la vida lo beneficiarán en su evolución como individuo. El objetivo es expandir su conciencia y lograr un despertar espiritual.

El Árbol de la Vida es uno de los símbolos cabalísticos más importantes del judaísmo. Está compuesto por 10 “sefirot” o esferas y 22 senderos, cada uno de los cuales representa un estado que acerca a la comprensión de Dios y a la manera en que Él creó el mundo.
La Cábala desarrolló este concepto de Árbol de la Vida, como un modelo que representa un “mapa” de la Creación.

De esta manera, este símbolo es un camino que describe el descenso de lo divino al mundo manifiesto, y los métodos por los cuales la unión divina puede ser lograda por los hombres.


Más allá de que los 10 sefirot posean un orden, también se debe entender que este circuito es una interrelación desordenada donde los caminos suben y bajan, se unen y se separan, donde se pierde la diferencia entre lo superior y lo inferior.

En fin, es la forma de representar el movimiento cíclico e infinito del Cosmos y de los seres humanos. Por ello, sin recorrerlos nadie llegará a encontrarse a sí mismo para entender la Unidad Divina.

El ritual sefirótico:

Consiste en que durante 10 días seguidos usted se proponga cumplir, implementar y fortalecer cada uno de los aspectos divinos que tiene cada sefirot.


Le recomendamos que empiece un lunes desde el sefirot número 10 y, desde allí, continúe cada día trabajando sobre los otros sefirot, hasta llegar al último, que en realidad es el primero, el más elevado y que lo acercará a la perfección.
Prepárese y busque un momento adecuado durante el día en el que pueda estar tranquilo.

Reflexione sobre el fin del Árbol de la Vida y concéntrese plenamente en las cualidades y las energías que contiene el sefirot de ese día.

Finalmente, trate de ponerlo en práctica en su vida cotidiana y si le es posible expandir este conocimiento a los demás. Éstos son los nombres y números de los diez sefirot:

- Sefirot 10

Malkuth: Reino Terrenal o Shekhinah. Inmanencia Divina. Es el estado de conciencia que afecta directamente a nuestra vida física.

- Sefirot 9

Yesod: Fundación, Creación o Tsedek. Justicia. La construcción de imágenes para conectarnos con los demás.

- Sefirot 8

Hod: Gloria o Majestad. La impresión de los deseos sobre la materia.

- Sefirot 7

Netsach: Victoria o Constancia. La perseverancia del instinto y las emociones irracionales.

- Sefirot 6

Tiferet: Belleza o Rahamim. Misericordia. La apreciación de la perfección del universo.

- Sefirot 5

Geburah: Severidad o Poder, Din: Juicio o Pahad: Temor. El control de la severidad y la disciplina.

- Sefirot 4

Chesed: Misericordia y Gracia o Gedullah: Grandeza. La forma de alcanzar la paz interior y la gracia divina.

- Sefirot 3

Binah: Entendimiento o Inteligencia. La comprensión de los misterios de la vida y la muerte.

- Sefirot 2

Chokmah: Sabiduría. La fuerza impulsora de lo activo, creador y cambiante.

- Sefirot 1

Kether: Corona o Kether Elyon. Corona suprema. La manifestación de la energía divina en su totalidad.

El objetivo a largo plazo es estudiar y aplicar este árbol sefirótico a fin de introducirse en el proceso continuo de la búsqueda del equilibrio y la armonía de la vida.

jueves, 16 de abril de 2009

EL REY SALOMON COMO MAGO


En la Biblia y el Corán podemos leer sobre los poderes mágicos del rey Salomón. En el Sutra XXVII del Corán se menciona como el rey David, cuando era un joven pastor en contacto con la naturaleza, aprendió «el idioma de los pájaros», idioma que debió enseñar a su hijo Salomón. El conocimiento de este «idioma natural» era la clave para que los reyes David y Salomón entendieran las Leyes del Universo y pudieran materializarlas en el arquetipo ideal de belleza.

Durante la Edad Media, David se representaba siempre con un arpa en sus manos, simbolizando la armonía espiritual del Cosmos. El historiador judeo-romano Flavio Josefo (37-100 d.C.) mencionaba unos interesantes detalles que nos permiten comprender cómo el rey Salomón habría podido escribir varios libros sobre magia. Durante la época del Imperio Romano, la magia ritual influyó mucho en las gentes. Estos aspectos mágicos se mantuvieron hasta la Edad Media, manifestados en hechos como la creencia en la existencia de «diablos» y la lucha contra las enfermedades por medio de exorcismos. Orígines -uno de los padres de la Iglesia- mencionaba estas curaciones, que pudo leer en la literatura mágica atribuida al rey Salomón.
Para la lucha contra el Diablo se usaba el «Sello del rey Salomón», un pentángulo o estrella de cinco puntas con el sagrado nombre de Dios escrito en su interior. En aquellos tiempos se vendían amuletos con dicho símbolo, ya que se le atribuía la propiedad de invocar al espíritu de Salomón para defenderse de muchas enfermedades contagiosas. Después de todo, el rey Salomón era el mayor mago de todos los tiempos y llegó a poner al Diablo a su servicio.

Un manuscrito del siglo IV, el Testamento del rey Salomón, desmitificaba el poder mágico del rey. El texto incluía una biografía de Salomón y de la época de su gobierno, incidiendo especialmente en la construcción de su Templo. En esa época se consideró que el libro era un hito en el campo de exorcismo, y demuestra la creencia en la existancia de demonios en la Cristiandad del siglo XVI.
Pero es sobre todo en el siglo XIII cuando se afianzó la idea de que Salomón poseyó toda la sabiduría de su tiempo, convirtiéndo al rey en un símbolo de la Sabiduría Divina. Esto también se expresó en numerosas estatuas e imágenes de las fachadas y las vidrieras de las catedrales medievales. En la catedral de Amiens (qué ha sufrido pocos daños importantes desde su terminación) encontramos la estatua del rey Salomón, justo en el centro de la fachada occidental, flanqueado por las dos columnas de su Templo. Sobre él, encontramos la estatua del Cristo, dando la impresión de que el rey Salomón está llevandolo sobre sus hombros. Esta composición se encuentraba en muchas otras catedrales, aunque la mayoría se demolieron durante la revolución francesa.

En los escritos medievales se señala a menudo que las catedrales góticas se construyeron basándose en los principios del Templo de Jerusalén, comenzado por el rey David y continuado por el rey Salomón. En la «Biblia Moralisè» francesa, el rey Salomón es el símbolo de la Sabiduría Divina. En el encuentro con la reina de Saba, ésta simbolizaba la Iglesia que había dejado de escuchar las palabras de Dios dialogando con el rey Salomón. El «Juicio del rey Salomón» es otro tema que podemos encontrar en las fachadas de casi todas catedrales medievales. Normalmente el rey Salomón aparece sentado o de pie entre las dos columnas de su Templo, junto a dos mujeres que se pelean por el niño vivo, mientras que los soldados hacen ademán de partirlo en dos. Investigaciones recientes han demostrado que esta leyenda popular es muy anterior a la época del rey Salomón, y que simplemente se adaptó con su nombre.

fuente:
http://www.delacuadra.net


Haz lo que quieras, mientras no dañes a nadie.